Sistema Endocrino – Hambre y Hormonas

Articulo redactado por Jose Granda Murias

Todos estamos plenamente familiarizados con el hambre, me atrevería a decir que es un concepto universal en todas las culturas y una experiencia que, además, compartimos con muchas especies. A pesar de esto, no resulta nada fácil explicar con precisión como funciona, ni como la experimentamos.

 

En este artículo quiero que analicemos la fisiología del hambre, entendida como el reclamo más básico de energía por parte de tu cuerpo, aunque de esta manera podemos explicar también parte de lo que está pasando en otro tipo de situaciones que pueden hacer que consumas alimentos sin que tu cuerpo realmente lo necesite, como el comer por ansiedad.

 

Cuando hablamos de fisiología y hormonas, uno de los protagonistas siempre suele ser el hipotálamo, y este caso no va a ser distinto. Según las señales que reciba el hipotálamo, experimentarás hambre (núcleos laterales del hipotálamo) o saciedad (núcleos ventromediales del hipotálamo).

Wikipedia: HIPOTALAMO

Asimismo, nuestro sistema digestivo (concretamente su porción relativa al sistema nervioso entérico) controla y envía muchísima información, no en vano es llamado nuestro segundo cerebro. Estas señales van a condicionar la información que te de tu hipotálamo sobre si tienes hambre o no, y van a estar mediada por los siguientes imputs:

 

  • Señalización hormonal del tracto digestivo
  • Señalización hormonal de nuestro tejido adiposo
  • Estimulación de los nervios del sistema digestivo
  • Estimulación sensorial (vista, gusto, olfato…)
hambre

Ahora que conocemos las distintas piezas de esta maquinaria, vamos a profundizar sobre las hormonas de hambre. Hoy vamos a ver 2, la famosa ghrelina y un péptido algo menos conocido.


Ghrelina: Esta es la hormona del hambre por excelencia. Se produce principalmente en el estómago cuando está vacío, pero también colaboran el intestino delgado, el cerebro y el páncreas.


Una vez se produce la ghrelina viaja por el torrente sanguíneo hasta el cerebro, donde actúa sobre el hipotálamo induciendo así el sentimiento de hambre y la necesidad de comer. Cuando una persona intenta perder peso o lo ha perdido recientemente, los niveles de ghrelina suelen ser más altos, lo que aumenta el apetito y dificulta mantener el déficit calórico.


Un aspecto muy relevante es la función ghrelina, más allá de regular el apetito. Cuando la ghrelina activa su receptor en el hipotálamo (receptor de secreción de la hormona del crecimiento) se aumenta la producción de hormona de crecimiento por la pituitaria.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4190751/


Es precisamente por esto que algunos fármacos como el MK677, cuya finalidad son aumentar la producción de hormona de crecimiento del consumidor, aumenten dráscticamente la percepción del hambre, ya que esta molécula funciona en el cuerpo de manera idéntica a la ghrelina.

¿Cómo se controla la producción de ghrelina?

Los niveles de ghrelina están regulados principalmente por la ingesta de alimentos. Los niveles de ghrelina en la sangre aumentan durante el ayuno. Por lo tanto, se cree que la ghrelina regula nuestra rutina para alimentarnos, produciéndonos hambre a la hora de comer y haciendo urgente la necesidad de empezar a hacerlo.


Comer reduce las concentraciones de ghrelina. Los distintos nutrientes ralentizan la liberación de ghrelina en distintos grados; los hidratos de carbono y las proteínas restringen la producción y liberación de ghrelina en mayor medida que las grasas. Esto explica (parcialmente) el rol que juegan los distintos macronutrientes en la saciedad.


ANALISIS DEL IMPACTO DEL CONSUMO DE DISTINTOS MACRONUTRIENTES SOBRE LA PRODUCCIÓN DE GHRELINA


Otra consideración sumamente interesante es la relación entre esta hormona y la ansiedad. Varios estudios han apreciado el papel ansiolítico y ansiógeno de la ghrelina, lo que sugiere una función en la modulación de los comportamientos relacionados con la ansiedad, entre ellos, comer sin necesidad.


En la literatura científica, se ha propuesto que el aumento de los niveles de grelina durante el estrés es un comportamiento protector de nuestro cuerpo para afrontar estrés. Así, el aumento de los niveles de grelina puede ser necesario para prevenir la ansiedad excsesiva.


EL ROL DE LA GHRELINA EN SITUACIONES DE ANSIEDAD Y DEPRESION


ILP-5: El Insulin-like peptide 5 (peptido 5 similar a la insulina) es una es una hormona peptídica de dos cadenas relacionada con la insulina y la relaxina. Esta se produce en el colon y se descubrió recientemente (2014). Aunque todavía se está dilucidando su importancia biológica al completo, ya se ha apreciado que juega un rol importante a la hora de estimular el apetito.


LA FUNCIÓN DEL ILP5 COMO ESTIMULANTE DEL APETITO


En el estudio se apreció que, cuando se elevaban los niveles de ILP-5 aumentaba la ingesta de alimentos. Asimismo, los niveles plasmáticos de esta hormona se elevaron con el ayuno o la restricción calórica prolongada, y disminuyeron con la alimentación.

BIBLIOGRAFÍA

 

 
 
 
 
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