Introducción – El envejecimiento de la población

La fisiología del envejecimiento es una de las fases menos conocidas de la vida humana y, al mismo tiempo, los actuales cambios demográficos que se producen en todo el mundo sugieren que es necesario conocer mejor el mecanismo subyacente del proceso de envejecimiento.

La población mundial de más de 65 años aumentará, según las previsiones, de unos 249 millones en el año 2000 a unos 690 millones en 2030 (Nass, 2013). En 2050, los individuos de 60 años o más representarán el 25% de la población mundial. Se prevé que en 2050 habrá más de 4,5 millones de fracturas de cadera al año (Nass, 2013).

Las complicaciones derivadas de las caídas son la sexta causa de muerte en personas mayores de 65 años (Nass, 2013). Los datos de la Tercera Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (NHANES III) muestran que el 23% de las personas de 80 años o más son incapaces de preparar sus propias comidas y el 17% son incapaces de caminar.

Desde el punto de vista endocrino, se plantea la cuestión de hasta qué punto el fenotipo del envejecimiento puede explicarse por el declive dependiente de la edad de uno de los ejes hormonales bien descritos y si la sustitución de dichas hormonas podría prevenir o incluso revertir algunos de los cambios específicos de la edad.

Este artículo de NG Labs se centra en la hormona del crecimiento (GH) y el «SARM» MK677 (Ibutamoren), como secretagogo de GH (GHS), también conocido como miméticos de la grelina, y la intervención en los ancianos para prevenir/revertir algunos de los aspectos del fenotipo del envejecimiento.

¿A qué se asocia el envejecimiento?

El envejecimiento se asocia a la disminución de la actividad del eje GH, contribuyendo posiblemente a los cambios adversos en la composición corporal y al aumento de la incidencia de enfermedades cardiovasculares. Numerosos estudios investigan los efectos estimulantes sobre el eje GH-factor de crecimiento similar a la insulina I (IGF-11) de la administración oral de MK677, péptido mimético liberador de GH.

En resumen, el envejecimiento se asocia a una disminución progresiva y sustancial de la secreción de la hormona del crecimiento y de las concentraciones circulantes del factor de crecimiento similar a la insulina I (IGF-I) (Chapman et al., 1997).

¿Qué supone envejecer y por qué usar MK677?

Se cree que el envejecimiento no es una enfermedad, sino un complejo deterioro multisistémico que se produce a lo largo de décadas. Es probable que el MK-677 actúe en múltiples lugares, incluidos el hipotálamo, la hipófisis y la periferia. Cabe añadir que no se tienen pruebas de que la aterosclerosis perjudique su acción.

En NG Labs vendemos MK677 para ensayos clínicos autorizados, por lo que no recomendamos hacer un consumo personal sino seguir las pautas médicas de los especialistas que autoricen las investigaciones científicas. Recordamos que es un fármaco cuyo uso debe ser controlado por un científico o especialista médico.

¿Entrenamiento como punto de partida para combatir el envejecimiento?

Como señala el Dr. Webster, “los beneficios del ejercicio están bien establecidos y deben recomendarse siempre”. Sin embargo, los estudios fisiológicos demuestran que los efectos del entrenamiento de resistencia sobre los cambios metabólicos intramusculares conseguidos en los ancianos, así como la respuesta de crecimiento muscular, son significativamente menores en comparación con una población de estudio más joven (Nass, 2008).

Datos adicionales sugieren que en los hombres mayores de 80 años, la capacidad de ganar fuerza con el entrenamiento de resistencia está disminuida debido a la limitada respuesta adaptativa miocelular (Nass, 2008). Además, algunos adultos mayores no son capaces de hacer ejercicio debido a la importante pérdida muscular y a la fragilidad.

En este vídeo del doctor Gonzalo Fernández podemos observar la importancia que tiene el ejercicio físico para combatir la vejez.

Por otra parte, en este otro vídeo, el doctor nos explica por qué es importante realizar actividad física y cuáles son los más adecuados para personas con sobrepeso, diabéticos y adultos mayores.

El papel de la grelina en el aumento de la GH

Sería deseable realizar intervenciones que impidan o retrasen la disminución de la masa muscular, dado el cambio demográfico previsto en la población que envejece. Los diferentes estudios se apoyan en el papel de los miméticos de la grelina para aumentar la secreción de la hormona del crecimiento; dando lugar tanto a la detención de la pérdida de masa muscular como al aumento de la misma.

La relevancia del apetito

El aumento del apetito también puede ser importante. Datos recientes del estudio Health ABC demuestran una asociación significativa entre el cambio de la masa magra en los ancianos y la ingesta de proteínas en la dieta (Nass, 2008).

¿De dónde surge la necesidad de regular la GH?

La proporción de personas mayores aumenta constantemente en las sociedades occidentales. El resultado es una acumulación desproporcionada del sector más envejecido y vulnerable de la población, que padece trastornos asociados a la fragilidad y enfermedades cardiovasculares.

La secreción de la hormona del crecimiento (GH) disminuye progresivamente durante la edad adulta. En el envejecimiento y la deficiencia grave de GH, la masa muscular, la fuerza muscular y la masa ósea de un individuo disminuyen, y la proporción relativa de grasa total y visceral aumenta. Así, se ha sugerido una asociación entre los niveles reducidos de GH y el catabolismo del envejecimiento. El tratamiento con GH o con secretagogos de GH podría ser útil para minimizar las consecuencias para la salud asociadas al proceso de envejecimiento.

Cada vez hay más pruebas que sugieren que estos cambios hormonales, junto con la deficiencia de estrógenos en las mujeres menopáusicas y la reducción de la testosterona total y biodisponible en los hombres, contribuyen a la disminución de la masa y la fuerza del músculo esquelético (sarcopenia) relacionada con la edad, al aumento de la grasa total e intraabdominal, a la pérdida de masa ósea (osteopenia), a la resistencia a la insulina, a las dislipidemias y al aumento del riesgo de padecer diabetes mellitus de tipo 2 y enfermedades cardiovasculares (Blackman, 2008).

En conjunto, estos cambios en la composición y las funciones corporales son precursores de la fragilidad musculoesquelética, la discapacidad y la reducción de la función física, llegando pues a las caídas, las fracturas óseas y los subsiguientes ingresos en residencias de ancianos, influyendo de tal modo e la mortalidad (Blackman, 2008).

Experimentos sobre humanos con MK-677

Se ha demostrado que las inyecciones o infusiones de la hormona liberadora de la hormona del crecimiento (GHRH) y la administración parenteral u oral de un secretagogo de la hormona del crecimiento mimético de la grelina (GHS) restablecen los niveles de la hormona del crecimiento y de la IGF-I en las personas mayores a los de los adultos jóvenes (Blackman, 2008), lo que indica que la hipófisis que envejece es capaz de aumentar la secreción de la hormona del crecimiento si se le suministran los estímulos adecuados y sugiere que los adultos mayores con una relativa deficiencia de la hormona del crecimiento también podrían beneficiarse de la estimulación de la hormona del crecimiento.

Además, estos experimentos se han basado en dar a los sujetos placebo o 2, 10 o 25 mg de MK-677, por vía oral, una vez al día durante dos períodos de estudio separados de 14 y 28 días. Al inicio del estudio y en el día 14 de cada período de estudio, se recogió sangre cada 20 minutos durante 24 horas para medir la GH, la PRL y el cortisol.

La administración de MK-677 durante 2 semanas aumentó las concentraciones de GH de manera dependiente de la dosis, con 25 mg/día aumentó la concentración media de GH en 24 horas. Aún así, cabe decir que es necesario desarrollar un tratamiento más natural para los pacientes con deficiencia de GH. Además, se sabe que las concentraciones plasmáticas de GH e IGF-I disminuyen con el envejecimiento en el ser humano, y la media de GH en el plasma de las personas mayores de 60 años es aproximadamente de un tercio a la mitad de la de los adultos jóvenes (Rudman 1985, Zadik et al. 1985, Ho et al. 1987, Iranmanesh et al. 1991).

Así pues, el uso de secretagogos de GH en el envejecimiento normal merece ser investigado, ya que la hormona del crecimiento puede regular la composición corporal en los adultos mayores. De momento, lo que sí posee un mayor rigor científico son los estudios en animales, donde la GH estimula la formación de hueso y aumenta la resistencia del hueso cortical en ratas envejecidas.

Mecanismos para la disminución de la secreción de GH

Existen al menos cuatro mecanismos potenciales para la disminución de la secreción de GH relacionada con la edad:

  • Disminución de la liberación de la hormona del crecimiento (GHRH).
  • Aumento de la liberación de somatostatina.
  • Aumento de la sensibilidad a la retroalimentación de IGF-I.
  • Disminución de la masa somatotrofa.

Conclusiones y perspectivas de futuro con el tratamiento hormonal

En general, el uso de la GH o de los SGA representa posibles opciones de tratamiento y/o prevención para el deterioro musculoesquelético asociado al envejecimiento; sin embargo, todavía hay un número considerable de preguntas sin respuesta relacionadas con el uso de la GH en los ancianos que impiden recomendar su uso.

Estos incluyen la edad, el grado de deficiencia relativa de GH y el estado funcional del grupo de tratamiento, así como la seguridad a largo plazo. seguridad a largo plazo. La mejora de la función muscular y/o la disminución de la pérdida muscular dependiente de la edad en los ancianos debería dar lugar a una vida más independiente y a una mejor calidad de vida en este grupo de población.

Sin embargo, el uso de la mejora de la función muscular como resultado en los estudios de los miméticos de la GH y la grelina es complicado debido a la falta de una definición estandarizada para la eficacia clínicamente significativa de este punto final. Se requieren futuros estudios bien controlados de duración adecuada para responder a estas preguntas.

Bibliografía